Erkenci kus y eneatipo 4

El eneatipo 4 no puede evitar sentir océanos de intensidad en las pasiones imposibles. Su interpretación de lo hermoso casi nunca da la espalda a lo amargo, al contrario, se sumerge en sus cálidas aguas de lágrimas derramadas. Siente tal apego al desgarro emocional que en algunos casos hablaríamos de adicción. No sobrevive nada al paso de esa lava, de ese amor idealizado para el que no encuentra adjetivos, porque elimina del poema -decir ecuación sería paradoja- la indiferencia, la alexitimia, lo corriente, lo vanal. Les duele luego existen, y cuanto más les duele mayor ambrosía de los dioses, más profunda la brecha con la monotonía que tanto detestan, les hiere en lo profundo luego más oxígeno y combustible a la hoguera de la pasión. Quizá os sugiera un cierto masoquismo del corazón. Pero eso sería apropiado para otros. No. El 4 no lo vive como un auto-flagelo stricto senso, sufrir por amor para el 4 es como comer sushi con mucho wasabi, uno de sus atractivos, y también comparable a escalar la más alta de las montañas para el alpinista o como batir el mejor tiempo para un olímpico, un esfuerzo que hará que el premio, el encuentro finalmente con el ser amado, sea mucho más celebrado y heroico (especialmente para los 4 conservación, los tenaces, los sufridos).

Los eneatipo 4 suelen tener predilección  por las películas y series que despiertan ese kraken. Erkenci Kus, serie turca que relata los desencuentros de un amor que siempre queda en platónico por los azarosos infortunios a los que se enfrenta, contiene todos los ingredientes del buen guiso emocional para el paladar del 4 más romántico y serie un buen ejemplo de este tipo de emotividad que planea a cien mil pies del suelo y a dos centímetros del abismo.